Juan y Nela, una gran historia de superación y aprendizaje

La historia de Juan y Nela es una de esas historias donde el destino pone de su parte para que todo encaje. En primer lugar apareció Nela, una perrita con muchas ganas de aprender. Después está Juan, que tenía la necesidad de encontrar una fiel compañera y por último nuestro presidente Enrique Solís, un educador canino que no dudó en poner su granito de arena aportando sus conocimientos sobre perros de servicio para que esta historia tenga un buen final. Juan contrajo la Poliomelitis, viéndose afectados sus miembros inferiores y la columna vertebral. Esta enfermedad le impide hacer una vida normal por lo que en muchos momentos necesita de ayuda. Por lo que cuando conoció a Nela y comprobó en todo lo que esta labradora podía ayudarle en su día a día todo cambió para él.

 

Perro de asistencia, Juan y Nela

 

Con Nela se realizaron varias sesiones de trabajo para convertirla en una fantástica perra de servicio. Pero lo que más valora Juan, y seguro que comparten este pensamiento todos las personas que conviven con un perro de asistencia, es la compañía que le ofrece Nela durante todo el día. Nela ha cambiado la vida de Juan. Con Nela se trabajaron diferentes habilidades con el fin de mejorar la calidad de vida de Juan:

  • Abrir un cajón, coger un objeto de dentro y llevárselo a Juan.
  • Subir y bajar de un vehículo a la señal de su guía evitando así que sufra algún accidente al tenerla controlada.
  • Encender y apagar una luz presionando con su hocico en el interruptor. Esto le facilita a Juan, por ejemplo, el no tener que levantarse de la cama y colocarse en la silla para acercarse al interruptor.
  • Empujar la puerta si se abre hacia fuera o bien tirar de ella si se abre hacia dentro, dependiendo de la señal que le indique Juan.
  • Caminar junto a Juan con extremo cuidado. Nela debe esperar su señal para saber si tiene que esperarse y pasar por detrás de él. O bien adelantarse para pasar por delante, ya que la perrita tiene que hacer lo posible por no interrumpirle el paso metiéndose por delante de la silla mientras caminan.
  • Entrar y salir por las puertas a la señal de Juan porque podría sufrir un grave accidente si saliese del ascensor con la correa puesta y se cerraran las puertas antes de que Juan también estuviese fuera.
  • Recoger todo tipo de objetos. Esta es una de las más valoradas por Juan, ya que Nela siempre está pendiente de recoger cualquier cosa que se le cae incluso siendo de metal y pequeño, como una moneda, o más grande, como una mochila.
  • Tirar de la ropa de Juan para ayudarle a vestirse y desvestirse. Esta habilidad es muy útil con prendas como calcetines o pantalones, donde Juan no llega con facilidad.

La fase del acoplamiento es muy importante para que perro y usuario puedan formar una unidad. Gracias a muchas horas de trabajo conjunto en las que hemos estado practicando el manejo del clicker para que Juan pueda potenciar y reforzar el aprendizaje de Nela, y sobre todo conocerla, se ha generado un vínculo muy fuerte entre los dos. Pero la historia entre Juan y Nela se escribe día a día, ya que es un trabajo contínuo donde Juan gracias a su interés y esfuerzo por la educación de Nela van avanzando juntos, mejorando así notablemente la calidad de vida de Juan. Un ejemplo ilustrativo de estas mejoras es el control de la velocidad que ejerce Nela al pasar por una rampa o cómo Juan pide a Nela diferentes habilidades para superar las barreras arquitectónicas que se van encontrando en sus paseos.

 

Perro de asistencia, Juan y Nela

 

Otro ejemplo que ilustra el día a día de Juan es cuando por desgracia sufrió un infarto de miocardio. Nela no supo cómo reaccionar en ese momento, sabía que algo iba mal pero no tenía ninguna habilidad aprendida para ayudar en esos momentos a Juan. Cuando Juan se recuperó decidimos enseñarle a la perrita la habilidad de llevarle el móvil cuando le viese tendido en el suelo o bajo su señal verbal. Pero quizás lo más destacado es la capacidad de aprendizaje de un perro de asistencia. La historia de Juan y Nela es una historia personal de superación y esfuerzo. Pero nosotros queremos que esta historia tenga muchos más protagonistas, que muchas más personas se puedan beneficiar de convivir con un perro de asistencia. Somos conscientes de que queda mucho trabajo y hay que superar muchas barreras sociales que entorpecen la integración de personas con algún tipo de discapacidad. Pero seguiremos apostando por ello.